Saber mirar, es cosa de niños

Saber mirar, es cosa de niños

No sé que me hizo parar la vista, detenerme, mirar; ¿el color? ¿las esculturas? ¿la composición?
Ya lo sé. El niño captó mi atención.
Vamos demasiado rápido, con demasiada información en nuestra cabeza. Sin apenas prestar atención a nuestro alrededor. Así es difícil saber mirar. Es difícil realizar una verdadera conexión entre el exterior y nuestro interior. Y eso a la larga, hace daño al corazón. Dificulta disfrutar, inspirarse de la creación que existe a nuestro alrededor.

Aquí van tres pautas que yo utilizo para saber mirar como lo hacen los niños.
Ojalá sean de utilidad para tu proyecto empresarial o personal!.

1. Mirar con el corazón
Cuando miras a una marca, un proyecto, un espacio, una idea, una persona,.. ¿lo haces desde el corazón?. Así miran los niños. Tratando de encontrar aquello que lo mueve todo, su sentido, el motor que hará diferente y conectará con el espectador.

2. Mirar sin prisa
El tiempo siempre juega a nuestro favor, cuanto mas tiempo le dediquemos a mirar, más conexión existirá. Los sentidos trabajaran para darnos la información que necesitamos. Incluso con los ojos cerrados, podremos conectar con el recuerdo y es ahí donde puede surgir la diferencia de esa mirada. Una mirada sin prisa es una mirada infantil.

3. Mirar para encontrar la belleza
Todos conocemos el dicho “La belleza está en los ojos de quien mira”. Ahí esta también el secreto de una mirada infantil. Pregúntate ¿dónde esta la belleza en esta obra? ¿qué es lo que pudo ver el niño para captar su atención? ¿y cómo puedo utilizar esta belleza para poder comunicar un atributo de mi marca o proyecto?

Si quieres encontrar inspiración para tu proyecto o profesión, ponte en contacto conmigo. Será un placer andar juntos este camino 😉

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